El derecho de las mujeres al agua: una "ruta de aprendizaje" en Argentina

image01
Foto: CWS.

Gran Chaco Sudamericano10/3/2020 · Por Agustina Ramos Mejia.

Estamos a finales de octubre y la primavera acaba de comenzar en Argentina. Sin embargo, en el chaco parece que estamos en pleno verano y la temperatura alcanza fácilmente los 43 °C. En Orán, una ciudad en la provincia de Salta, treinta mujeres se encontraron para participar en una “ruta de aprendizaje”, intercambiar experiencias y aprender nuevas tecnologías de recolección de agua de lluvia. La "ruta de aprendizaje” es una metodología de formación basada en la experiencia y los saberes de las participantes. La ruta, que incluye momentos para el intercambio de información, análisis y reflexión, fue organizada por Fundapaz (Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz), socio local de CWS desde hace más de 15 años.

El Gran Chaco es una región semiárida donde el acceso al agua segura es un derecho históricamente vulnerado. Durante cuatro días, 30 mujeres indígenas y criollas conversaron, rieron y compartieron sus experiencias sobre la situación de acceso al agua en sus comunidades y las estrategias para su uso y gestión dentro de sus familias. Dependiendo de la estación (lluviosa o seca), mujeres, niñas y niños pasan muchas horas del día caminando y transportando agua para el consumo humano, para los animales y para regar los cultivos. Donde quiera que se vaya en el Chaco, las personas dirán que el agua es el principal problema que requiere una solución urgente y a largo plazo. A lo largo de los años, los diferentes gobiernos han dado la espalda a estas familias y comunidades.

La escasez de agua es una de las principales características de la vida en el Chaco y su ausencia afecta a todas las personas y a todas las actividades; pero el impacto es diferente en la vida de hombres y mujeres. Esta fue una de las reflexiones de la ruta de aprendizaje, donde una de las participantes compartió: “Las mujeres nos ocupamos y nos preocupamos porque haya agua para nuestras familias y animales, pero a la hora de las gestiones públicas los hombres siguen siendo los protagonistas”.

A lo largo de los días, las mujeres aprendieron sobre el derecho al agua y al saneamiento, estrategias para la incidencia política y la que fue su parte favorita: una capacitación práctica sobre cómo construir una cisterna de recolección de agua de lluvia. A pesar del calor, se involucraron activamente en el proceso de construcción de una cisterna en el terreno de una pequeña iglesia anglicana en la comunidad wichi de Los Blancos. Un grupo de participantes, de los parajes Fortín Olmos y Fortín Charrúa del norte de Santa Fe, venían con la experiencia de construir 17 cisternas y compartieron sus aprendizajes y conocimientos guiando al grupo junto a los técnicos “cisterneros” de la comunidad. Ellas expresaron: "las cisternas de recolección de agua de lluvia cambiaron nuestras vidas, ahora podemos tener algo de tiempo libre y podemos planificar nuestro tiempo mejor".

En un mundo donde según Naciones Unidas “las mujeres y las niñas son las encargadas de recolectar agua en el 80% de los hogares sin acceso a agua corriente”, contribuir al acceso a agua tiene un fuerte impacto de género. En los próximos años, CWS continuará apoyando y promoviendo este derecho tan vulnerado en la región chaqueña y en particular la formación y participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones.